El Volé y la Bacalá

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¿EN QUÉ CONSISTE LA FIESTA?

Actualmente la festividad de “El Vole y la Bacalá” se celebran el viernes previo al tercer domingo de septiembre, dentro de los actos programados en Honor a la Divina Pastora.

Sobre las 23:00 horas, un grupo de animación de Correfocs anima las calles invitando a todos hasta los alrededores de la Torre Mudéjar.

A las 24:00 horas se lanza un castillo de fuegos artificiales. Posteriormente, las campanas de la Torre comienzan su particular vuelo. Es El Vole, se anuncia que hay fiesta en la localidad.

La Torre Mudéjar de las Campanas (conocida desde antes de 1235 como Torre de la Alcudia) es el lugar alrededor de donde gira este acto. Declarada en 1979 Monumento Histórico Artístico Nacional y en 2004 Bien de Interés Cultural, alberga las campanas de la población. En total son cinco, de las que destacan “la Mayor o de Santa Agueda”, fechada en 1802 y de 2600 Kg de peso, y la “de la Virgen”, fechada en 1790 y de 2226 Kg de peso.

El volteo de las campanas se realiza como antaño, es decir, a mano y sin mecanismos de ayuda. Existe una asociación de campaneros que son los que hacen posible este acto.

La entrada es gratuita y la única restricción es el espacio existente. En la Comunidad Valenciana, este tipo de actos, volteo a mano, ya no se realiza en muchos campanarios por no haber voluntarios para ello, sustituyéndolos por sistemas mecánicos.

Tras ello, vecinos y visitantes se dirigen hacia la zona de Jérica donde se repartirán las nueces, el bacalao, el pan y el vino. La tradición es sentarse en el suelo formando círculos. Los miembros de la Comisión de Fiestas salen repartiendo las bolsas con las nueces, el bacalao y el pan y, por otra parte, las botellas con el vino. Se celebra la Bacalá.

Es el comienzo del fin de semana grande de las fiestas en Honor a la Divina Pastora.

 

UN POCO DE HISTORIA…

Para entender la fiesta de la Bacalá hay que hacer un pequeño análisis de como se efectúa el Vole según los programas de fiestas de 1940 a 1950.

Como se ha podido ver, a las 24 horas del viernes, un grupo de campaneros, y algún que otro curioso, suben hasta la zona de las campanas de la Torre.

Las fiestas en Honor a la Divina Pastora tienen su origen tras la fundación del Convento de Capuchinos en la localidad allá por el año 1619. Tras la desaparición de esta comunidad de frailes en Jérica, la devoción por la Divina Pastora no desapareció, sino que continuó. Quizás, el voltear las campanas a medianoche y para la celebración de esta fiesta tenga relación con el hecho de cuando los frailes lo hacían en la hora canónica de Maitines. Es decir, a medianoche del viernes al sábado del tercer domingo de septiembre.

En la actualidad, cualquiera que lo haga podrá intuir que, en aquel entonces, llegar hasta allí sin apenas iluminación, en un recinto abierto y expuesto a las corrientes de aire, que en esa zona y fechas son ya algo frías, es duro de soportar.

Por todo ello, mientras se descansa entre volteo y volteo, los campaneros iban a casa del campanero, dentro del mismo campanario, y toman el vino que les hace entrar en calor. Era típico que para que el vino “entrase mejor” se tomaran alimentos que produjesen sed. Entre estos alimentos se encuentran los frutos secos (nueces) y alimentos salados (bacalao acompañado de pan).

Poco a poco fueron más los curiosos que se acercaban para ver el volteo nocturno, hasta el punto de no poder estar en casa del campanero y tener que realizar, lo que se conoció como Bacalá, fuera del recinto de la Torre.

No es hasta el año 1951 cuando aparece en el programa de actos el denominado “tradicional bacalada”, al cual, los Mayorales invitan “a todos aquellos que quieran participar en la misma”.

En el año 1957 se anima a toda la población a la “Gran Bacalada” y ya se cita que se realizaba en la “era de la esbaradera”

Es en el año 1973 cuando por primera vez se cita en los programas de fiestas que la Bacalá no se realiza en “la era de la esbaradera” si no en la calle que organizaba las fiestas, la Calle Loreto.

Es a partir del año 1974 cuando las fiestas de El Vole y la Bacalá se celebran por separado. Hasta aquel entonces, después de El Vole se celebraba “a continuación” la Bacalá, pero en este año ya se programan a la 1:00 El Vole y la las 2:00 la Bacalá.

En el año 1978 aparecen por primera vez programado, a las 3:00, los cohetes de mano.

En el año 1981 aparece el primer escrito en un libro de fiestas dedicado exclusivamente a la Bacalá.

Tras la restauración del recinto amurallado de la Torre Mudéjar, los masclets dejaron de utilizarse, sustituyéndose por un Castillo de Fuegos Artificiales.

En el año 2000 se celebraron los últimos cohetes de mano, llamados borrachos, por las prohibiciones y limitaciones en actos pirotécnicos de este tipo.